No cabe duda de que la palabra recesión es una de las más temidas en todo el mundo inclusive para los traders en especial los principiantes, esto se debe a que este término implica la caída sostenida y muchas veces abrupta en el valor de una economía.




En este sentido que mejor definición hay que recordar la recesión americana de principios de siglo en la cual la burbuja de las inversiones inmobiliarias exploto al generarse una variación en los intereses que termino dejando en evidencia el hecho de que muchos títulos valores así como valuaciones de las divisas de la eurozona y el dólar estaban sustentadas sobre deudas que eran incobrables a corto, mediano y largo plazo. Esto por supuesto genero una reacción en cadena sobre todos los valores del mercado y la reacción de los inversionistas fue huir ante la avalancha de dinero que se iba directamente al olvido basado en garantías que ya no eran reales.

Esta fue la fuente de la última gran recesión y aunque parezca poco creíble para muchos podía predecirse. Y es que toda recesión da señales inequívocas de su proximidad antes de explotar, y por supuesto estas señales varían de recesión en recesión y por lo general quedan vedadas para muchos hasta el momento en que explotan sus consecuencias.

Una de las señales más comunes en torno a estos fenómenos es el aumento indiscriminado del valor económico así como del financiamiento sobre ciertos rubros específicos, esto va de la mano con un margen de ganancia irrisoriamente alto que viene propulsado directamente por una base inestable. Y es en este sentido que uno de los mejores indicadores de una recesión son las bases y garantías sobre las que se sustenta un determinado crecimiento económico gracias a lo cual se puede apreciar la venida de un tsunami bursátil.

Tomando en cuenta todo lo anterior actualmente tanto Forex como el resto de los mercados bursátiles no parecen acusar de los síntomas previos a una recesión a menos durante la primera mitad de este año.