En lo que a tratamientos con antioxidantes se refiere, los laboratorios invierten grandes sumas en la investigación de tratamientos para la piel.

Hoy día, en el mundo de la cosmética, cada vez se pronuncian más las palabras “radicales libres”. Hay que acostumbrarse y acomodarse a esta definición ya que esos elementos tienen mucho que ver con la salud de nuestra piel.

Los radicales libres, o moléculas cargadas eléctricamente, son el resultado de procesos de combustión de las células, que deben consumir oxígeno para crear energía. Si los antioxidantes no los neutralizan, acaban perforando la membrana celular.

Los antioxidantes, también llamados “anti radicales”, van menguando con el paso de los años y, por tanto, su capacidad de neutralización va siendo cada vez menor, lo que lleva como consecuencia el proceso que conocemos como envejecimiento cutáneo.

Los radicales libres se forman y aumentan en número debido a diferentes causas, como factores psicológicos, la falta de sueño, el cansancio o el estrés. Pero, desgraciadamente, también se multiplican a causa de la polución, los pesticidas, el tabaco y la contaminación, pero muy especialmente se incrementan por las radiaciones y los rayos ultravioleta —ya se sabe que las exposiciones solares prolongadas son fatales para la piel—.

Trucos y Consejos
Conoce y recurre a los laboratorios cosméticos que elaboran tratamientos de prevención para frenar estos efectos y reforzar el sistema de defensa con anti radicales o factores de protección ultravioleta. Estos tratamientos de uso facial y corporal están creados para que actúen de forma continuada en todo tipo de pieles.