La palabra control cambiario es básicamente uno de los términos más odiados por cualquier inversionista y es que este se traduce directamente en una palabra “restricción” y cuando hablamos de restricción automáticamente nos estamos refiriendo a un deterioro progresivo de las condiciones de inversión en una moneda así como en la economía de un país.

Los controles cambiarios son impuestos por gobiernos como una medida proveniente de la estrategia conservadora de la economía de izquierda para retener la salida de capitales de una nación.

Esta idea se fundamenta en la idea de hacer un torniquete “legal” al flujo y libre intercambio de capitales en moneda extranjera; sin embargo lo inviable del asunto radica en el hecho de que cuando se restituye la libre oferta de divisas se da origen a un mercado paralelo por efectos de la necesidad delibre movimiento en divisas, lo cual a su vez desemboca en una perdida sostenida en el valor de inversión de una moneda especifica frente a divisas extranjeras.

Forex es el mercado más grande de divisas que existe en todo el mundo moviendo actualmente mucho más dinero por día que Wall Street y contando en sus haberes con el mayor índice de volatilidad jamás registrado en un mercado de inversión. Las bases de Forex son por supuesto las leyes de libre mercado llevadas a un nivel sin precedentes gracias al volumen de transacciones, lo cual trae como resultado que los postulados del libre flujo de oferta y demanda se puedan dar en libertad completamente ajenos a la estrategia de un gobierno o algún otro ente que traten de manejar el valor de una moneda.

Gracias a todo esto Forex es una alternativa directa a la medida de control cambiario que puede establecer un gobierno, de esta manera los inversionistas pueden trasladar sus capitales a pares de divisas viables para invertir fuera de las fronteras de la restricción económica.