Todas las personas tenemos distintas formas de lidiar con situaciones estresantes, agobiantes o momentos de pérdida de control en los que te estresas muchísimo. Algunos tiemblan, sudan profusamente, se les enredan las palabras, o manifiestan la ansiedad con ataques de hambre, u otras compulsiones.


Otras personas empiezan a experimentar algunos tics o movimientos involuntarios, uno de los más comunes es el temblor del párpado, o el “latir del ojo”. Si es tu caso, debes prestar atención a los momentos en que esto te ocurre. Estos movimientos suelen estar relacionados con episodios de fatiga, mal dormir, estrés, tensión, e incluso el exceso de consumo de cafeína y tranquilos no tiene que ver si ocurre en el ojo derecho o izquierdo.

Esta molesta sensación puede empezar de la nada, pero es una forma en la que tu cuerpo está diciéndote que necesitas revisar el ritmo e intensidad de lo que estás haciendo. Usualmente no prestamos atención a estas señales justo por la distracción o concentración en cosas externas que finalmente acaban por afectarnos en lo físico. El mensaje que te da el músculo de la órbita ocular es precisamente la necesidad de reposar, de crear un momento para detenerte y cerrar los ojos, bien sea para dormir un poco, para meditar o simplemente para respirar.

Es importante que descanses o hagas pausas en tu jornada para que la tensión se disipe y estos movimientos desaparezcan espontáneamente. En algunos casos puede estar indicado tomar algún relajante muscular, pero no debería ser la primera opción. En caso de que este movimiento persista por más de una semana, o si se extiende a otras partes del cuerpo, lo más indicado es visitar al neurólogo. Y no olvidar descansar el tiempo recomendado de ocho horas diarias en las que puedas reiniciar tu sistema, darle el reposo adecuado para que pueda volver a activarse con nuevos ánimos, fuerzas y energía.

¿Que significa que me tiemble el ojo?